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Una semilla de paz y fraternidad ugandesa llega a Granada

El candidato al Premio Nobel de la Paz 2015, el ugandés Víctor Ochen, ha estado en nuestra Diócesis para explicar a los granadinos su trabajo por la paz y por qué ha sido reconocido por la revista "Mundo Negro", que editan los misioneros combonianos, con el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2015.

Con el título "Sueños de paz: Misericordia y Acción", Víctor Ochen ofreció una conferencia en el Centro Cultural Nuevo Inicio del Arzobispado para acercar a los granadinos ese trabajo por la paz con el que ha sido reconocido. Un galardón con el que los misioneros combonianos quieren hacer llegar hasta nuestras sociedades la realidad del continente africano y con el que reconocen el trabajo de quienes siendo africanos llevan adelante para la construcción de un país más libre, humano y fraterno.

Tras recibir el galardón en Madrid, Víctor Ochen ha estado en Granada y continuará su recorrido por España, en Barcelona, para comunicar el lado más humano de una tierra que ha sido víctima de graves violencias, guerras y hambre. Una semilla de paz y de humanidad, que, en medio de graves horrores, ha sido plantada y va creciendo poco a poco a medida que los propios africanos, especialmente jóvenes, se suman al proyecto de trabajar por la paz y la fraternidad.

Ochen agradece a los misioneros combonianos este galardón porque es un estímulo para seguir trabajando por la paz y, al mismo tiempo, una plataforma para comunicar al mundo los intentos por recuperar un país, Uganda, que define como un país "bonito" por su "gente, el ambiente, la temperatura". "Uganda necesita ir hacia una transición de reconciliación y paz", señaló en la entrevista concedida al Secretariado de Medios de Comunicación del Arzobispado de Granada.

"Este Premio viene en un momento muy importante para la vida de la sociedad y para la vida de nuestro proyecto de paz en África, porque no viene a ser otra cosa que una declaración que nos confirma que el trabajo que estamos haciendo por la paz está en el recto camino, y nos confirma y nos estimula a seguir trabajando por la paz", explicó.

Durante su estancia en Granada, Víctor Ochen ha tenido ocasión de visitar la S.A.I Catedral de Granada y su Capilla Real, donde reposan los restos de los Reyes Católicos. Asimismo, Ochen ha podido visitar en la Curia Metropolitana la II Exposición de grabado internacional "En busca del Paraíso Perdido", organizada por el Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO) de Granada, con las mejores obras en esta técnica de artistas procedentes de 15 países de Europa.

"LA PAZ ES MÁS CONSOLADORA QUE EL ODIO"
Víctor Ochen, nacido en Uganda en el año 1981, es el fundador de la ONG African Youth Initiative Network, dedicada a la promoción de la paz en su país a través de proyectos que buscan la reconciliación, también entre familias enfrentadas, o la sanación de personas que han sido víctimas de la violencia, como en el caso de mujeres que han sufrido agresiones sexuales o quienes han sufrido mutilaciones.

Precisamente, este trabajo y su contribución desde hace años por la paz, concretada en esta ONG, es lo que les ha llevado a los combonianos a otorgarle este Premio Mundo Negro a la Fraternidad. También es lo que ha convertido a Víctor Ochen en uno de los diez hombre más influyentes del continente africano, según la revista Forbes, una valoración que Víctor Ochen entiende no desde el poder o el dinero, del que carece, sino por el trabajo que lleva a cabo por la recuperación humana de otras personas y de su país.

El candidato al Premio Nobel de la Paz 2015 y Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2015 no ha tenido una vida fácil, ya que desde pequeño ha sido testigo de violencia a su alrededor y de carestía de alimentos. Frente a muchos niños y jóvenes convertidos en niños soldados, Ochen optó por elegir la paz y trabajar por ella y por la reconciliación entre los africanos.

"La paz es más consoladora que el odio. Una razón por la cual escogí la paz era sencillamente esto, pensando ¿cómo quiero yo el mundo del futuro? Pues, así como quiero el mundo del futuro voy a trabajar sobre ello desde ahora. Quiero construir un mundo que no sea violento. No quiero que sea odio ni violencia. El odio nos consume por dentro y no lleva nada. Como decía el gran Nelson Mandela, 'el odio es beber un veneno que te consume a ti mismo'. Quiero empezar una nueva sociedad, que viva donde todos puedan vivir juntos en paz. Es posible. El amor sostiene la paz. El odio sostiene la venganza", explicó Ochen sobre su elección por trabajar por la paz con la que ahora ha sido reconocido en lugar de seguir el camino de las armas, la violencia o el odio.

El Semanario Fiesta ofrecerá esta entrevista completa en su próximo número, el domingo 14 de febrero, que estará disponible en www.archidiocesisgranada.es, y para nuestros suscriptores, gratuitamente, por correo electrónico.

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